Como veremos en el artículo siguiente son varios los factores a tener en cuenta para medir la eficacia de un cosmético como son la pureza del activo, la sinergia entre los diferentes activos en la fórmula y su concentración así como la vehiculización de esos activos con moléculas que permitan llegar a todas las capas de la piel.

Es aquí donde entran en juego los cosmecéuticos también llamados dermaceuticos o  cosméticos activos, que describen a un híbrido que se caracteriza por ir más allá de las formulas tradicionales gracias a sus sustancias activas pero no medicamentosas. Los cosmecéuticos  poseen una concentración más elevada  en activos y suelen ir vehiculizados en formas farmacéuticas más evolucionadas, como encapsulados en liposomas para que les ayuden a llegar a las capas más profundas de la piel que es donde están sus dianas terapéuticas.

Son varios los ingredientes activos que cuentan con el aval de la ciencia:

  • Ácido hialurónico

Es una molécula que esta naturalmente presente en la piel, y actúa como cemento extracelular. Cumple una función estructural y, en el caso de la piel, su escasez se percibe como pérdida de firmeza. Con el paso de los años su proporción va disminuyendo. Por eso es importante ayudar a nuestro cuerpo a mantenerlo y a regenerarlo. El ácido hialurónico que aplicamos sobre nuestra piel no penetra, su efecto se limita a hidratar y tensar.

Existen dos tipos de ácido hialurónico, el de alto peso molecular (APM) y el de bajo peso molecular (BPM). El APM está formado por macromoléculas, por lo que no puede absorberse por la epidermis, formando una película superficial que retiene el agua (es capaz de absorber 1.000 veces su peso en agua). Tiene un increíble poder hidratante.

El BPM, también denominado ácido hialurónico hidrolizado, está formado por  moléculas de pequeño tamaño, capaces de penetrar hasta la dermis, captar agua y producir un efecto de relleno que atenúa las arrugas y mantiene la hidratación durante más tiempo. A medio plazo se ha comprobado que estimula la formación de más hialurónico.

  • Hidroxiácidos

Los más comunes son el ácido glicólico, el salicílico, el láctico o el mandélico. Son exfoliantes, es decir, debilitan los enlaces entre las células muertas de la piel con el resto de la epidermis, aceleran el proceso normal de regeneración de la piel y aportan luminosidad. Ejercen una acción exfoliante, regeneradora y despigmentante.

El ácido glicólico incrementa la síntesis de colágeno, con lo que mejora la elasticidad y tersura de la piel. El ácido salicílico desobstruye los poros y minimiza las manchas.

El único inconveniente de estos alfa-hidroxiácidos es que puede producir irritación y  que la piel sea más sensible al sol, por lo que hay que usar factor solar de protección

  • Vitaminas

Envejecemos por la formación de radicales libres por estrés oxidativo de las células de la piel. Esto hace perder elasticidad porque se destruye la elastina y el colágeno. Para paliar la oxidación contamos tanto con antioxidantes como con algunas vitaminas. Normalmente estos antioxidantes son derivados de la vitamina C y la vitamina E con capacidad de penetración en la piel, como ascorbatos y acetatos.

La vitamina C estimula la producción de colágeno y aclara las manchas. Tiene propiedades protectoras frente al daño oxidativo del ADN. Su presentación debe de ser fuera del alcance del aire (AIRLESS) para que no se oxide.

Otro antioxidante común es el derivado de la vitamina E, el tocoferol. Posee acción hidratante y calmante durante la exposición solar.

Otra vitamina común es la niacinamida o vitamina B3, que reduce la formación de manchas porque inhibe la acción de la tirosinasa, la enzima necesaria para la síntesis de la melanina. Si no se metaboliza, no se produce la mancha.

  • Retinoides

Los retinoides son derivados del ácido retinoico o vitamina A. El ácido retinoico se dispensa con receta en el dermatólogo y es lo más eficaz.  En las cremas los encontramos como retinol y como retinaldehído.

Previene el envejecimiento de la piel desde varios frentes. Es el activo antiedad con mayor aval científico. A nivel de la epidermis reduce la cohesión de las células muertas, disminuye la actividad de los melanocitos, por lo que reducen las hiperpigmentaciones y estimula la cicatrización al promover el crecimiento de los tejidos y la síntesis de colágeno. A nivel de la dermis estimula la actividad de los fibroblastos, aumentando así la síntesis de colágeno y elastina.

Sus efectos se traducen en que difumina las líneas de expresión, reduce los poros, incrementa la elasticidad, previene y reduce las manchas y mejora el tono de la piel.

También está testado científicamente el efecto  de algunos  ácidos grasos como el ácido linoleico que tiene actividad antioxidante y regula de la permeabilidad de la piel, con lo que favorecen que otros  activos penetren en ella. También son de muy relevada importancia antioxidantes como los polifenoles, filtros solares (SPF), sustancias blanqueantes como la hidroquinona, el antioxidante ubiquinol ( derivado de la coenzima Q10), factores de crecimiento, péptidos y proteínas como el colágeno y elastina.

 

 

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